Los orzuelos aparecen cuando se obstruyen las glándulas del párpado, lo que provoca una inflamación y, a veces, una pequeña infección local. Suelen relacionarse con párpados con tendencia más grasa o con blefaritis, aunque pueden afectar a cualquier persona y a cualquier edad.
En general, los orzuelos no son graves. La mayoría se resuelven de forma espontánea en días o pocas semanas. Cuando hay mucha inflamación o molestias importantes, un tratamiento con pomada antibiótica y/o antiinflamatoria puede ayudar a acelerar la mejoría (siempre bajo indicación médica).
En la mayoría de casos, no. A veces el organismo “encapsula” la inflamación para controlarla y el orzuelo se transforma en un bulto menos doloroso, pero más duro y persistente. A esto lo llamamos chalazión (también conocido como “orzuelo enquistado”).
Muchos chalaziones terminan reabsorbiéndose con el tiempo, especialmente si se acompaña de medidas en casa como:
Calor seco local (compresas tibias).
Masaje suave del párpado, según indicación.
La evidencia y la experiencia clínica muestran que más de la mitad pueden mejorar en los primeros meses. Aun así, no siempre es posible predecir quién se resolverá solo y quién no.
Si el paciente desea tratarlo de forma definitiva, la recomendación habitual es esperar al menos 1–2 meses desde el inicio, para evitar cirugías innecesarias en lesiones que podrían desaparecer con el tiempo.
Pasado ese periodo, si el chalazión produce molestias, inflamación recurrente o impacto estético, puede tratarse con inyección intralesional y/o cirugía.
La cirugía es el método más efectivo para resolver un chalazión persistente. Es un procedimiento rápido (habitualmente unos 10–15 minutos) y bien tolerado.
Generalmente se realiza con anestesia local y, si el paciente lo prefiere, con sedación suave para mayor confort. Durante la intervención:
Se realiza una pequeña apertura de 2–3 mm en la cara interna del párpado (sin cicatriz visible externa).
Se evacúa el contenido del quiste para facilitar su resolución.
En algunos casos se asocia la inyección de un antiinflamatorio en la lesión para aumentar la probabilidad de resolución completa.
La recuperación suele ser muy sencilla. La mayoría de pacientes pueden retomar su vida normal al día siguiente.
Es habitual notar:
Hinchazón leve el primer día
Hematoma o morado que mejora en pocos días
Recomendaciones generales:
Reposo relativo el primer día
Evitar frotarse el ojo
Evitar contacto con agua potencialmente contaminada (piscina, playa) durante los primeros días
Aplicar la pomada antibiótica indicada para prevenir infección y favorecer la curación
Normalmente no es necesario analgesia oral intensa, ya que la incisión es mínima y cicatriza rápido.
Es una cirugía muy segura, con baja tasa de complicaciones. Lo más frecuente es:
Molestia local leve
Inflamación transitoria
Hematoma
Al hacerse desde la parte interna del párpado, raramente deja cicatriz visible. Como en cualquier procedimiento, no puede garantizarse un resultado del 100%: en ocasiones, algunos chalaziones pueden ser más resistentes y requerir un segundo tratamiento.
Si prefieres no operarte, puedes optar por:
Continuar con calor y masajes de forma constante
En casos seleccionados, realizar una inyección antiinflamatoria en consulta, que puede ayudar, aunque suele ser menos efectiva que la cirugía
Si te ha salido un orzuelo o un chalazión y quieres saber cuál es el mejor tratamiento en tu caso, puedes pedir visita para una valoración personalizada y un plan de manejo adaptado a tus síntomas.